domingo, 1 de septiembre de 2013

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

lunes, 24 de junio de 2013

Yo no cambio.

“No te cambio - no cambies tú -, no te podría cambiar por ninguna. Sigue siendo la misma; así serás en mí siempre la misma. Cierra tus oídos a todo; cree en mí; ábrelos para mí, abre tu corazón, abre tu vida. Aprende que soy tuyo hasta que tú quieras que yo sea tuyo; estoy así en tus manos, desde siempre.”

Despedida y ya.

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste, no sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

martes, 18 de junio de 2013

un punto.


Ya no estás aquí,  no puedo verte, pero sigues dentro.
Igual que el puñal dentro del asesinato, igual que la moneda lleva implícita la estafa y la caridad.
Así estás tú. Dentro.
Por eso me abro paso entre mis carnes y voy apartando músculos y tendones,
esquivo huesos y te busco porque te llevo dentro
igual que un lápiz esconde en su mina una carta de amor o un retrato de la amada.
De ese mismo modo te llevo yo.
Por eso retiro vísceras, traspaso nervios, buscando dónde, en qué lugar estás oculto.
Y no sé lo que tardaré en dar contigo pero cuando así sea- y eso sucederá-
te diré la verdad: que te sigo amando, que ha sido así cada día desde el mes en que te fuiste
y después te arrancaré, -no habrá tiempo para más-
saldrás de mí igual que un adolescente se va de la niñez,

sin avisar, sin remedio, para siempre.